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El Caparazón


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Actualizado: hace 1 día 7 horas

Educar en redes sociales: ¿La metodología de la pasión?

Lun, 08/10/2015 - 15:46

Pensando en la adecuación del uso de cuentas de Facebook, Twitter, Instagram y resto de las personales en el aula. El año pasado trabajé en una dinámica en primero de universidad que consistía en subir imágenes a Instagram sobre conceptos de la materia. Hubo reticencias, creo que por extrañeza, así que dudo…

Pero creo que son más las ventajas que los inconvenientes. Obvia e indudable la adecuación del lenguaje audiovisual a las alfabetizaciones contemporáneas pero me interesan más otros aspectos:

En primer lugar la progresiva disolución de los límites entre lo personal y lo profesional, que vivirán en su adultez, en segundo y relacionado, en esas redes se desarrolla su “pasión”.  En definitiva, educar con las redes sociales es educar en el hábitat del instrumento pedagógico más poderoso que existe: la pasión.

Ampliaré el tema en la presentación del miércoles en Santander, así como aquí en un próximo post. Mientras, si tenéis curiosidad sobre lo que se generó con el hashtag #comdigi, visitad el enlace en instagram.

Categorías: TIC's

El fenómeno Youtuber como expresión emocional

Mar, 06/16/2015 - 04:02

Llevo un tiempo pensando en ello. Y el 100 aniversario del nacimiento de Julio Córtázar, en concreto la cita que aparece en la imagen, me han decidido a lanzar este post.

Me inspira el fenómeno Youtuber, las conversaciones que he tenido alrededor del tema con iluminadoras personas. Ocurre frecuentemente en distintos congresos de Social Media en nuestros tiempos, los organizadores, participantes y colegas conferenciantes  estamos sorprendidos de cómo mueven determinadas masas. Son masas de jóvenes de los que conocemos como Generación Z (lo explicaremos en un posteo en breve, para mi la Generación que marca el fin de las generaciones) que admiran, ya no a los responsables de las instituciones socialmente simbólicas, sino a sus iguales jóvenes, prosumiendo determinados tipos de contenido audiovisual en la nueva televisión social.

Chistes, bromas, insultos, sátiras emocionales, lo que a unos nos parece frescura, naturalidad en su máxima expresión por fin en los medios, a otros se les antoja mala educación.

En todo eso pienso últimamente, desde que a raíz de cosas tan terribles como la muerte de un profesor en Barcelona reforcé la idea de que vivimos en sociedades que han confundido en  ocasiones civilización con automatización y desapego, educación con represión de las emociones y vergüenza.

Y es que no es sano mentalmente reprimir en exceso las emociones, que cuando estallan después suelen ser explosivas. Las teorías de la asertividad  nos recuerdan que expresar justamente lo que se quiere, sin violencia pero con seguridad nos hará sentir mucho mejor y tendrá menos consecuencias de tipo psicosocial negativo que reprimirnos constantemente o reaccionar siempre de forma violenta.

Son en este sentido buenas noticias las que leíamos hace un tiempo sobre cómo Facebook facilitaba la expresión emocional, especialmente en el caso de chicos de género masculino, tradicionalmente reprimidos en ese sentido.  Es positivo también el reconocimiento del mismo aspecto en la cultura Youtuber, nueva forma de expresión emocional  adaptada al espíritu de nuestros tiempos.

Podemos aprender mucho de la psicología de las nuevas generaciones, del zeitgeist de nuestros tiempos conectados, observando desde una posición lo más abierta y libre de prejuicios posible las nuevas formas de expresión emocional que configuran esta nueva cultura.

Y sí, parece que avanzamos en la dirección que creo adecuada: la de un mundo más espontáneo y natural, más cercano a las temidas, olvidadas y vilipendiadas emociones. Sólo el arte (muchas veces controlado por los instrumentos de poder) se había atrevido históricamente a revelar, a publicar, a popularizarlas.

Hoy los Youtubers, cada uno de nosotros en nuestras redes sociales, en las nuevas´plazas públicas, nos desnudamos emocionalmente un poco más. Es una forma única de reconocernos iguales en la diversidad, de sembrar la empatía, la inclusión y el respeto,  de recuperar el espectro de la emoción como fundamental para una evolución que de verdad sea humana.

Categorías: TIC's

Las múltiples ventajas del aprendizaje de un nuevo idioma

Lun, 06/01/2015 - 11:17

Estoy aprendiendo un nuevo idioma. Concretamente, llevo unas semanas utilizando distintos recursos en Internet (Busuu, Duolingo, Second Life, Conversaciones en Skype, Videos en youtube, podcast, etc.)  para aprender Francés. Son muchos los beneficios, dicen, de aprender nuevos idiomas. Y andaba pensando en ello cuando he encontrado un artículo que aporta elementos adicionales.

Más allá del reto de ser capaz de pensar en idiomas distintos (me ha pasado ya con el inglés y la sensación es fantástica) o del motivo más popular, el de hacer nuevos/as amigos/as,  parece que podemos encontrar razones científicamente probadas en la lista que os he preparado:

¿Porqué estudiar nuevos idiomas?

-Buscaré con calma la fuente pero leí hace un tiempo que el aprendizaje de nuevos idiomas es un poderoso antídoto para sobrellevar mejor experiencias traumáticas de pérdida, síntomas depresivos en general.  El tema resulta coherente con el de la observación del mundo exterior, la creatividad, cualquier cosa que consista en situar el foco de la atención fuera de los propios problemas, como elementos que nos ayudan a “volver a fluir”. También puede tener relación con la construcción de nuevas realidades, de nuevos “yo” cada vez que aprendemos un nuevo lenguaje que analizamos más abajo.

-Mejora en las capacidades: parece que las personas biligües pueden cambiar de actividad de forma mucho más rápida. Muestran mayor flexibilidad cognitiva y encuentran más fácil adaptarse a circunstancias inesperadas (Gold et al., 2013)

Aprender nuevos idiomas estimula la apertura mental. Un estudio en Psicología social observaba una relación directa entre el conocimiento de distintos idiomas y las actitudes que muestran una mentalidad más abierta, más tolerante, más flexible,  con menos ideas y estructuras preconcebidas.

Parece lógico si recordamos estudios que afirman que las palabras con que definimos la realidad cambian la percepción de la misma (recuerdo la curiosidad de que en algunas culturas se percibe de forma distinta el tiempo, lo cual se refleja también en las palabras que lo describen).

-Se trata de una actividad mental exigente, buenas actividades de fitness para nuestros cerebros. En el caso de la memoria, por ejemplo, se sabe que tenemos distintos sistemas y que el aprendizaje de un nuevo idioma afecta a todos ellos.   La memoria procesual, que se encarga de perfeccionar el acento, la declarativa de recordar palabras, dominar la gramática y expresarnos de forma fluida, la memoria más consciente, la más inconsciente, etc…

Así, muchos estudios han demostrado que ser multiligüe puede mejorar también tanto la memoria como la atención, llegando incluso a retrasar unos cinco años la aparición de la demencia en la vejez.

 

-Cambios en la personalidad:

Algunos expertos afirman que no se trata solamente de inteligencia a la hora de ser mejores aprendiendo un idioma.  Somos “camaleones culturales” y aprender un nuevo idioma cambia nuestras estructuras cerebrales y nos  ayuda a reinventarnos. Nos convierte en un poco ciudadanos de cada lugar, adoptando parte de sus costumbres y modos.  Ir siendo cada vez más “ciudadanos del mundo”…. ¿no puede sonar mejor, no?  De forma parecida, muchos estudios han demostrado que los multiligües son capaces de adaptarse a cada lugar con mayor facilidad, comportándose de forma distinta de acuerdo con el idioma en que están hablando en cada momento.

En este sentido ocurre algo curioso e interesante en Psicología Clínica. Era algo que sabía de forma intuitiva: distintas experiencias en nuestras vidas están codificadas en distintos idiomas en nuestros cerebros.

Una anécdota histórica nos remite a Nabokov. Al parecer escribió su autobiografía en Inglés, dándose cuenta durante el proceso de que era complicado, como si su memoria no pudiera desarrollarse más allá del Ruso en el que se vivieron las experiencias de su niñez. Una segunda escritura en el Ruso materno desveló detalles que no pudieron expresarse en la segunda lengua.

Así, parece que existen ciertos compartimentos para cada lenguaje en nuestras mentes, ligado a las experiencias vividas y codificadas en ese idioma. No es tanto la cantidad como la intensidad o calidad de las experiencias vividas lo que facilita el aprendizaje de cada idioma.

Por último en cuanto a la relación entre personalidad e idiomas, la falta de adaptabilidad a los cambios puede ser una importante barrera a la hora de aprender lenguajes nuevos. Se denomina “permeabilidad del ego” y  tiene relación con la capacidad empática. Keeley, un investigador de la Kyushu Sangyo University en Japón ponía a prueba a estudiantes de idiomas con cuestiones como “Me es fácil ponerme en los zapatos de otro e imaginar cómo se siente” o “Tengo impresiones acerca de otra gente” o “Puedo cambiar de opinión fácilmente de acuerdo con la opinión de la gente que tengo cerca”, confirmando que los que más altos puntuaron hablaban el nuevo lenguaje de forma más fluida.

En fin.. que seguiremos aprendiendo, observando y ejercitando nuestras mentes. Al parecer, con 15 minutos de escuchar la radio, ver videos, hacer ejercicios, hablar el nuevo idioma, etc. cuatro veces al día es suficiente. No parece tan difícil…

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